|
Opinión -
General
|
|
Aportado por Stella Chinchilla
|
|
Jueves, 30 Octubre 2008 16:54 |
Juan Félix Castro. El martes 21 de octubre, dÃa de la visita a Sardinal del señor Mario Zaragoza con motivo de negociar la agenda para la actividad del próximo domingo 9 de noviembre, también hizo acto de presencia el señor Pedro Muñoz, abogado al que se le acusa de haber puesto una demanda en contra de 9 personas de la comunidad de Sardinal por haber éstos participado en las luchas por la defensa del agua.
En el escalafón de poder que otorgan las clases sociales, mientras los compañeros que están siendo procesados legalmente sufren la angustia y el temor por posibles consecuencias legales, don Pedro Muñoz se pasea libre y despreocupado por las calles de un pueblo y una gente a los que, desde su posible perspectiva de mundo, concibe como un obstáculo para el cumplimiento de sus objetivos o de los de aquellos a quienes sirve.
Con su investidura de poder que le confiere el ejercicio del Derecho y su condición económica y la de a quienes representa, hizo mofa de una comunidad que ha levantado el estandarte de la dignidad, por eso no se inmuta ni da señales de sentir culpa cuando es interpelado. Y es que la dominación es intransigente en sensibilidad, adopta un carácter despiadado que deriva de un imaginario inspirado en una ética donde prevalece como única vÃa hacia la felicidad la posesión de capital.
En virtud de lo dicho El Comité Pro Defensa y Desarrollo del Distrito de Sardinal acordó, que ni don Pedro Muñoz, ni nigún otro representante de los inversionistas, pueden poner un pie en la comunidad, ni habrá disposición de diálogo alguna, después de la reunión de este 9 de noviembre, hasta tanto no se retiren las demandas interpuestas contra los compañeros que están siendo legalmente procesados.
|